
Era como un cuento con siete finales alternativos.
Todos se miraban desesperanzados en busca de la verdad absoluta, y yo simplemente no pude evitar recordar, a pesar de ya haberlo olvidado todo (como siempre).
Nadie quería entenderlo, pero nosotros fuimos, éramos solo un par de restos de pieles utilizadas. Sonaba desastroso, melancólico y frío, pero mi subconsciente me lo repetía cada vez más fuerte, y yo no podía ignorarlo.
Uno de los más tristes finales que me tocó oír, fue (quizás) el nuestro. Todos encerrados en un patio trasero, con unos cuantos vasos, pasados, tristes...
-Al final todos terminan yéndose, es casi tradición.
-¿Todos?
Ese día, todos, y cada uno de ellos se fueron.
(Quien sabe si volvieron o no)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
#